La cirugía ortognática tiene como finalidad mover los dientes y huesos a una posición más adecuada, más estética, más funcional y por supuesto más saludable; esto se logra a través de la combinación de dos áreas o especialidades médico-odontológicas: La ortodoncia mueve los dientes y la cirugía maxilofacial mueve los huesos.

Las deformidades dentofaciales son muy frecuentes, entre un 8 y un 12 por ciento de la población mundial presenta algún tipo de desequilibrio relacionado con los dientes y el rostro, es decir, padecen de desarmonías dentofaciales (D.D.), estas las podemos definir como las alteraciones que afectan tanto a los dientes (dento) como a la cara (facial).

Cordales
Las muelas del juicio son los últimos molares ubicados a cada lado de los maxilares. Además, son los últimos dientes en aparecer o erupcionar y esto, generalmente, ocurre cuando la persona tiene entre 16 y 20 años.

Como son los últimos en erupcionar, con frecuencia, la boca no tiene suficiente espacio libre para acomodarlos. Cuando eso ocurre, los dientes quedan retenidos (atrapados por otros dientes o por el mismo hueso, debajo del tejido gingival). Si los dientes quedan retenidos, se produce dolor e hinchazón en la zona.

Las muelas del juicio que emergen parcialmente o erupcionan giradas, también pueden provocar un apiñamiento doloroso y enfermedad. Como los dientes extraídos antes de los 20 años tienen raíces menos desarrolladas y escasas complicaciones, la ADA (Asociación Dental Americana) recomienda que las personas de entre 16 y 19 años acudan al odontólogo para que el profesional evalúe la necesidad de extraer sus muelas del juicio.